Fisura y El extraordinario Sr. Júpiter en Cinefiesta

Federico Torres apuesta por un cine personal*

Fisura y El extraordinario Sr. Júpiter en Cinefiesta

Por: Lic. Ana María Socarrás Piñón

El realizador emergente del cine puertorriqueño, Federico Torres Fernández, dirigió dos películas que fueron Selección Oficial en Cinefiesta, el Festival Internacional de Cortometrajes de Puerto Rico.

Fisura (2012) cuenta la historia de Mariana Ramírez, una investigadora de crímenes políticos en un contexto dictatorial, quien está involucrada en una conspiración que termina afectando toda su vida hasta convertirla en víctima de la traición y el desengaño.

En tanto, El extraordinario Sr. Júpiter (2014)  narra el devenir de Franco Júpiter desde su infancia en un orfanato, hasta su mutación existencial, luego de explorar la vida en el circo y descubrir la magia del amor.

Por su calidad cinematográfica, ambos cortometrajes resultaron premiados durante las correspondientes ediciones de Cinefiesta.

En el año 2012, Fisura recibió el galardón por la Mejor Actuación Femenina, otorgado a Cecilia Arguelles.

Mientras que, en la más reciente muestra del Festival, El extraordinario Sr. Júpiter fue reconocido como el Mejor Corto de Ficción en la categoría nacional, Mejor Actuación Masculina (a Ernesto “Tito” Chévere), Mejor Fotografía (a Heixan Robles) y Premio del Público.

 Pasión por el cine

Federico Torres estudió en el Colegio de Cinematografía, Artes y Televisión (CCAT) con sede en Bayamón, Puerto Rico. Allí dirigió su primer cortometraje, titulado Infame (2011),  como proyecto de clase para esta institución.

Su interés por el cine surgió de manera casual, según comenta Federico, y añade: “Yo estudié ingeniería, pero no completé este grado porque comprendí que no me gustaba. Entonces, tenía un amigo que estudiaba guiones en la Universidad del Sagrado Corazón y con él comencé a escribir, hasta que en una ocasión me llamaron para actuar en un corto. Eso me gusto, pero aprendí que en realidad no soy buen actor; sin embargo, me apasionó la dinámica del set. A partir de esa experiencia, me fui a estudiar cinematografía en el CCAT”.

Federico complementó sus conocimientos académicos con un aprendizaje basado en la práctica del rodaje y la lectura. Al respecto, comenta: “Yo me la pasaba leyendo, viendo películas y making-ofs por la noche en mi casa, mientras estudiaba en el Colegio durante el día; hasta que tuve la oportunidad de trabajar en Elite (2010), una película puertorriqueña del cineasta Andrés Ramírez, como asistente de producción y operador de boom, lo cual me motivó para comenzar a hacer cine”.

Sobre su filmografía, el cineasta añade que “el segundo cortometraje que hice se titula  Fisura (2012), para una competencia web y como proyecto final para el CCAT. Luego, realicé El extraordinario Sr. Júpiter (2014) con motivo de una convocatoria de la Corporación de Cine de Puerto Rico, que se llama Micros, y nos dieron $10,000 para producirlo. Ahora mismo estoy desarrollando dos proyectos de largometrajes y trabajando en campaña publicitaria para una casa productora”.

Un cine personal

Federico Torres anuncia que le interesa hacer un cine de tipo personal y argumenta, “me atrae el cine sobre las personas, siento que lo más interesante que tú puedes contar es la vida de alguien y ver cómo las cosas que le pasan suelen afectar y cambiar su destino. Cuando leo guiones siempre estoy pendiente de qué tipo de personaje es el que vamos a trabajar y a qué tipo de circunstancias positivas y negativas se enfrenta para así lograr una transformación. A mí me gusta centrarme en la historia del protagonista,  al menos por el momento”.

Además, Federico procura que la experiencia de hacer cine sea divertida y explica: “Hay que dedicarle mucho tiempo a realizar una película, así que el proceso debe ser divertido. En mi caso, realizar Fisura no tardó demasiado; pero El extraordinario Sr. Júpiter sí tomó algo más de un año: cinco meses de preproducción, cinco días y medio de filmación, y como diez meses de postproducción”.

En cuanto a su rol como director, Federico se define como un fanático de la espontaneidad y del trabajo en equipo. Al respecto comenta: “Sí tengo algunos elementos predeterminados, pero me gusta jugar con el actor para darle libertad. Igual, con vestuario, arte o cinematografía, siempre voy buscando un consenso para imbricarnos creativamente en función del proyecto”.

Sobre sus preferencias cinematográficas, Federico expresó que “de Puerto Rico, admiro a todo cineasta que haya logrado hacer un largometraje. Y los directores internacionales que me gustan son Jean-Pierre Jeunet, realizador de Amélie (2001); Christopher Nolan, guionista y director de Memento (2000) e Inception (2010); Wes Anderson, realizador de The Grand Budapest Hotel (2014), y Steven Soderbergh, director de Traffic (2000). Aunque cuando estoy trabajando en un proyecto, trato de no ver ninguna película para evitar influencias”.

Fisura y El extraordinario Sr. Júpiter 

Fisura y El extraordinario Sr. Júpiter son propuestas cinematográficas altamente contrastantes en cuanto al contenido y la factura. Fisura habla de opresión y traición; en tanto, El extraordinario Sr. Júpiter es una historia sobre el amor y la creatividad en su estado más puro.

Según Federico Torres, en ambos casos se trata de “una exploración personal ante lo que me define como ser humano, en cada etapa de mi vida y de acuerdo a cómo me sienta al recibir un guión. Al momento de trabajar el corto El extraordinario Sr. Júpiter, que lo escribió Orlando ʻOnéʼ Colón, ya había cambiado mi perspectiva existencial y al ver cómo está nuestra sociedad, sentí que era necesario hacer algo positivo”.

Ninguna de las dos historias puede contextualizarse exclusivamente en Puerto Rico u otro macroespacio. En cambio, se desarrollan en contextos micros, tan específicos como una prisión, un orfanato y el circo. Sobre este aspecto, Federico explica que “todo depende del proyecto. En estos casos, como ninguno de los cortos trataba sobre Puerto Rico o los puertorriqueños, no sentí la necesidad de atar el proyecto a un lugar ni a las características de su gente”.

Pero, enfatiza Federico, todo obedece al guión, “porque, por ejemplo, uno de los largos que estoy desarrollando sí es sobre Puerto Rico, sí es el puertorriqueño. Sobre todo se trata de mostrar a la gente por el lugar de donde viene. Sin embargo, en aquellos dos proyectos (Fisura y El extraordinario Sr. Júpiter) quería hacer algo más bien universal”.

En cuanto a El extraordinario Sr. Júpiter, Federico explica cómo este corto “ha sido el que más acogida ha tenido por ser un poco diferente a lo que la gente está acostumbrada a ver aquí. El público resalta el mensaje positivo que tiene, el trabajo creativo en las locaciones logrando que no parezcan espacios propiamente de Puerto Rico y el hecho de no recurrir para nada a la violencia. En general ha sido muy positiva la recepción”.

El extraordinario Sr. Júpiter es un cortometraje que aborda el tema del amor. Según su director, “la idea era demostrar que este sentimiento se puede representar de diferentes maneras y sin llegar al contacto físico más explícito. Mi intención era construir una historia de amor que fuera más allá de lo carnal, al punto de que no se dan ni un beso hasta el final, cuando él piensa que se va a morir. El objetivo era mantener la relación entre ellos lo más pura posible. Esto, pensando en mostrar el amor como pureza”.

Además, El extraordinario Sr. Júpiter explora el valor de lo diferente porque “uno, como individualidad, no debe someterse a nada que sea impuesto por la sociedad o un grupo de personas”, argumenta Federico, y añade que la intención de rescatar valores y utopías se debe a la necesidad “de mostrar algo que rompa con la negatividad que se está viviendo en la actualidad”.   

Con relación al protagonista, Federico explica cómo “inicialmente, Franco Júpiter no era un personaje silente y no contábamos con la narración; pero, al pensar en este personaje como un sujeto distante, que vive en una soledad voluntaria, positiva y propicia para la creatividad, entendimos que él nunca vio la necesidad de aprender a hablar, y por lo tanto, modificamos su proyección para ser coherentes con la identidad del Sr. Júpiter”.

Franco Júpiter, según el director del corto, le debe su nombre al planeta “para jugar un poco con la astrología”, y argumenta que el distintivo atuendo del personaje funciona a modo de símbolo para indicar la estabilidad de su imagen, pues “desde pequeño él llevaba esta ropa y simplemente no encontró en el vestuario un elemento de expresión. Se trata de un atributo visual que nos ayuda a comunicar que su cambio, cuando adulto, ocurre solo a nivel interior y no exterior. Las únicas variaciones en su indumentaria recaen en el uso y desuso del sombrero”.

Cinefiesta, el Festival Internacional de Cortometrajes de Puerto Rico

El cineasta Federico Torres señala que “Cinefiesta no es solamente un festival, sino que la Fundación que lo organiza (The Film Foundation Inc.), se ha logrado incorporar a la cultura cinematográfica puertorriqueña, gracias a los talleres que ofrece y a las muestras itinerantes que recorren los recintos universitarios de la Isla”.

Asímismo, el realizador destaca que su participación en el Festival ha representado “una oportunidad para que los proyectos logren salir a una masa. Es como un punto de partida para tú empezar a mover la pieza. Pues, al ser Cinefiesta el festival de cortometrajes más grande aquí en Puerto Rico, el más importante, el hecho de uno lograr caer ahí es un logro de por sí y es algo que me ha ayudado a tener un reconocimiento local e incluso internacional a la hora de someter en otros festivales”.

Según Federico, “Algo que se está notando, desde que existe Cinefiesta, es cómo la calidad de los trabajos puertorriqueños ha ido incrementando, al punto de que muchos cortos de Puerto Rico llegan a ser mejores que los internacionales.” Y añade: “De hecho, el año pasado (2014) hubo como cuatro cortos que me impresionaron, por ejemplo Luna vieja y Tokío, aunque no quiero decir títulos porque no me acuerdo de todos. En el 2012, recordemos que un corto de aquí llegó al Festival de Cannes, el de Álvaro Aponte, Mi santa mirada”.

Y ahora, asegura Federico, “al estar subiendo la calidad del cine local, el reto consiste en ver cómo entre todos nos ayudamos a crecer. Esto es algo muy positivo. Por su parte, la muestra internacional de Cinefiesta nos permite apreciar el cine que normalmente no veríamos aquí. Podemos evaluar lo que se está haciendo alrededor del mundo y así situarnos en un contexto más global, para comparar y aprender”.     

Cinefiesta, según Federico, “es un evento que logra que nosotros, los cineastas de Puerto Rico, estemos pendientes a la fecha del Festival y por ello nos ayuda incluso a planificar las filmaciones para tener listos los cortos en el tiempo de la convocatoria. Entonces, muchos estamos grabando más o menos en la misma fecha y con la meta de llegar a Cinefiesta”.

Por ejemplo, expone el cineasta, “con Infame (2011) yo quería caer en el Festival, pero no caí; hasta que luego con Fisura (2012) y con El extraordinario Sr. Júpiter (2014), logré ser Selección Oficial y recibir premios”, de modo que, continúa Federico, “el impacto que ha causado Cinefiesta es que ya los cineastas puertorriqueños se están adaptando a una fecha del año (finales de julio) para tener su premier en este festival”.

“Además, en el marco de Cinefiesta, se generan colaboraciones entre los realizadores, se conocen muchas personas del ámbito y se crea una base de datos entre todos para trabajar en conjunto muchas veces”, apunta el director.  

En cuanto a su participación en otros festivales dentro y fuera de Puerto Rico, Federico Torres enumera la presencia de Fisura en “el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, en Argentina; el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, Cuba; el Festival Ícaro, en Guatemala y, entre otros, el Festival del Rincón, aquí en Puerto Rico”.

Por su parte, añade Federico, El extraordinario Sr. Júpiter ha sido Selección Oficial en reconocidos eventos cinematográficos como “Busan International Short Film Festival, Korea; Le Femi: Guadeloupe International Film Festival, Guadeloupe; San Diego Latino Film Festival, USA; Sanford International Film Festival, USA; Boston Independent Film Festival, USA y Root International Film Festival, Greece”.

El cineasta puertorriqueño Federico Torres Fernández sigue muy activo en la realización cinematográfica y explica que en este momento se encuentra “en el proceso para realizar dos largometrajes, Oruga y otro que aún no tiene título. Uno de los proyectos es en tono de comedia y el otro es más bien de suspenso. Al tiempo, trabajo en publicidad, como realizador de comerciales y estoy ideando un cortometraje para la edición de Cinefiesta del 2016”.

El extraordinario Sr. Júpiter, su obra más reciente, continúa viajando alrededor del mundo a través de las muestras internacionales de cine. Sin duda, un cortometraje de grandes valores cinematográficos y humanos; una película tan extraordinaria como su protagonista, “capaz de los mayores sacrificios en nombre del amor”, afirma Federico.

* El presente texto forma parte de mi tesis creativa en la maestría en Comunicación con especialidad en Redacción para los Medios de la Universidad del Sagrado Corazón.

El extraordinario Sr. Júpiter (Trailer)

 

Fisura (Trailer)

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